España

Les Falles d’Alins, una noche mágica en el Pirineo Catalán

15 junio, 2017

La noche de San Juan, es una tradición que celebra la llegada del solsticio de verano, donde a partir de entonces, los días se irán haciendo más cortos. Esta bonita tradición se celebra en muchas partes de Europa, como en países nórdicos, en Portugal y también en España. En esta noche tan especial, se suelen encender fuegos y hogueras, donde representa de una manera simbólica la función depuradora de las personas que lo contemplan.

Situado en el Pirineo Catalán, en la comarca del Pallars Sobirà, se encuentra Alíns, en la Vall Ferrera. Un encantador pueblo de montaña, que ha sabido guardar y mantener viva esta bonita tradición. Recuperada hace treinta años, “les Falles d’Alíns”, es una especial celebración para los lugareños de la zona. Hoy en día esta tradición se ha establecido de forma definitiva y agrupa año tras año una gran cantidad de gentes entre visitantes  y vecinos de la zona, que quieren disfrutar de una noche mágica en un lugar tan excepcional.

Falla mayor

Música alegre y festiva

“Les falles” empiezan unos meses antes con la tala de los troncos que se convertirán en fallas, dándole forma y preparándolas con la ayuda de muchos vecinos del pueblo de Alíns. La falla mayor, que es un gran palo que se coloca en uno de los extremos de la plaza central del pueblo, cerca de la iglésia,  espera para ser quemada esta mágica noche.  Es entonces cuando empieza la fiesta, después de haber cenado, la plaza mayor de Alíns está llena de visitantes, vecinos y  “fallaires” que han sido llamados por el sonido de las campanas, donde empiezaran a subir el camino hasta la ermita de Sant Quirc (situada en una colina, cerca del pueblo). Antes de recuperar la tradición, explican los más antiguos del pueblo, que el trayecto de las fallas se hacía por un camino más complicado y se sustituyó por esta otra alternativa. Cuando se llega a la ermita, se empiezan a encender todas las antorchas antes de iniciar el descenso de vuelta al pueblo, y cuando empieza el momento de bajar, se forma una bonita imagen de luces y fuegos haciendo una ondulación dibujada por el fuego de las fallas que desde Alins, se ve como se ilumina la montaña con las fallas encendidas ofreciendo esta bonita imagen, digno de ver y vivir. Al llegar a la plaza donde está situada la falla mayor, los “fallaires” son recibidos con música alegre y con una gran ovación,  y se va depositando las pequeñas fallas a la falla mayor, para que esta empiece a arder.

Es también tradición, festejar la llegada de los “fallaires” ofreciéndoles la coca de “Sant Joan”, un típico dulce que se come esa misma noche, donde los vecinos de Alíns, van repartiendo amablemente a los participantes.

Esta bonita tradición recuperada, fue nombrada en diciembre del 2015 por la UNESCO, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Para los vecinos de Alíns y sus visitantes, sin duda es una gran noche mágica donde disfrutar del comienzo del verano, rodeado de un entorno paisajístico excepcional.

Fallaires depositando las antorchas

Falla Mayor ardiendo